A principios
de octubre del 2011 supe que en el antirrábico había un perrito. El perrito iba a ser sacrificado al día siguiente
si nadie lo adoptaba. Recordé que alguna vez mi abuelo me conto una historia
que decía: iba un
señor caminando por la calle. Hacia frio y
llovía mucho cuando vio en la vereda a un perrito sin abrigo, empapado y
flaco. El señor miro al cielo y pregunto indignado, — ¿Dios cómo es posible que
este animal tenga que pasar por este sufrimiento y no hagas nada por él? A lo que dios respondió —Te equivocas. Estoy haciendo algo por él. Te puse en su
camino para que lo ayudes.
Siempre ame
a los animales y la idea de poder darle un hogar al perrito me gusto. El
permiso de mis padres no iba a ser obstáculo cuando les contara la situación.
La idea de tener una mascota no les incomodó a mis papás y me dieron permiso.
La única condición que me pusieron mis padres fue la de que yo me tenía que
hacer cargo de su cuidado y alimentación.
Estaba
muy feliz que antes de tener al perro
fui a comprar comida, un collar y una
cadena. Fui a dejar las compras a mi casa y me dirigí al lugar donde tenían al
perro. Cuando lo vi, me di cuenta que la
decisión que estaba tomado era la correcta. El estado de flaqueza que tenía me
hizo llorar. De ahí saque el nombre de huesos. No sé cómo nadie se había
interesado antes por él. Huesos no es un perro de raza pero es bonito.
Parecía que
me había estado esperando ya que en cuanto me vio empezó a ladrar y a menear su
colita sin parar. Huesos tenía apenas 1 año de edad por lo que era muy
juguetón. Al llegar a mi casa, a pesar de su estado físico, no fue comida lo
primero que busco si no que corrió a morder una pequeña pelota de esponja de mi hermana.
Huesos, con
su carisma y alegría, le puso un toque especial a mi familia. En el triciclo mi
hermana y huesos juegan sin parar; con una cuerda en el asicó y atada al
triciclo huesos jala de la cuerda dándole un paseo a mi hermana en el patio. Huesos
es ahora quien me da la bienvenida por las tardes con un fuerte ladrido cuando
regreso a casa.
Huesos ahora
es un perro lindo, fuerte y obediente de 3 años de edad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario